Coronavirus en San Diego

Las mamás en la pandemia, son la fuerza laboral en las sombras

Son madres, maestras y provedoras durante la pandemia

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SAN DIEGO- Las madres de familia se convirtieron en maestras de un día a otro desde hace casi un año, y muchas de ellas también son proveedoras. También son la fuerza que mantiene los hogares de pie, y para algunas esa fuerza está disminuyendo.

Tres madres hispanas relatan sus experiencias en la pandemia. Y aunque sus historias son distintas, el impacto de la pandemia en sus vidas es muy similar, ya que hace casi un año, su día a día dio un giro de 180 grados que aun intentan controlar, trayecto que no ha sido fácil.

“Hay días que todos están agarrados del chongo, y digo respira mucho más, paciencia al tope totalmente", dijo Tania Ramírez de Chula Vista.

Es muy estresante, siempre tienes que andar rápido

-Josefina Rodríguez, madre.

Mientras que otra madre, Laura Reo, dijo: “Si lo tomé muy duro por la incertidumbre de no tener estabilidad".

Son tres voces, pero una misma historia.

“Antes me tomaba tiempo en hacer las cosas, me iba a la tienda, mis hijas en la escuela o me iba a trabajar", señaló Rodríguez.

Su rutina salió por la ventana en marzo del año pasado tras la primera orden de quedarse en casa.

“De lunes a viernes trabajo en la compañía de techos, les ayudo a mis hijas con tareas, la otra vez me quede hasta las 3 de la mañana, los fines de semana de mesera, y ya otra vez hacerlo de nuevo", dijo Reo.

Mientras que para Ramírez aunque su trabajo es cuidando niños, sus días consisten en atender a sus cinco hijos y poner atención extra a su hijo Matías de 16 años quien requiere de cuidados especiales.

“Corriendo de un cuarto a otro para ver que necesitan, de repente uno me grita y le digo espérame porque estoy con el otro", señaló Ramírez.

Las vidas de estas tres mujeres son una muestra de cómo son ellas, quienes llevan la carga, aún si el esposo trabaja como en el caso de la familia Ramírez, ya que el sexo femenino es el pilar del hogar.

“Normalmente somos las que estamos al pendiente de los hijos y los papas son los proveedores", dijo Ramírez.

Para madres solteras como Rodríguez de City Heights, el ser padre, maestro y proveedora la pone entre tener comida en la mesa y confiar que sus hijas en casa atiendan sus clases vía internet.

“No tienes ni con quien dejar a tus hijos y trabajar para pagar baby sitter pues no te conviene", señaló Rodríguez.

Por lo que de cierta forma se sienten abandonadas por el gobierno.

"No puedo dar por vencida, no tengo tiempo para eso porque mis hijas dependen de mi", añadió Reo.

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