Coronavirus

Recordándo a las víctimas a un año que el COVID-19 cambió a San Diego y al mundo

Telemundo

SAN DIEGO- A un año desde que la Organización Mundial de la Salud declaró la emergencia de salud por coronavirus una pandemia, y la cifra de muertos ha superado a aquellos que perdieron la batalla en las dos guerras mundiales.

Y aquí en San Diego, desde hace un año casi no ha habido un día en el que al menos una familia no haya perdido a un ser querido por el coronavirus. Hoy le presentamos algunas voces de gente en nuestra comunidad que no lograron sobrevivir a esta pandemia.

María recuerda con lágrimas en los ojos a su esposo que murió de coronavirus: “era muy buena persona, ayudaba mucho a la gente”.

En una videollamada quedaron captados los últimos momentos de vida Juan Estrada, su compañero de vida, antes que fuera desconectado de un respirador artificial. 

Siguen reportando muertes en ancianato

“No es fácil que se haya ido, y a parte lo peor es que no podemos despedirnos de ellos ni poder estar con ellos”.

María como la mayoría que han perdido a un ser querido por COVID-19 se han despedido de ellos sin poderles dar un último abrazo por el riesgo de contraer la enfermedad.

Jennifer y su madre vivieron algo similar cuando su padre, Antonio Aguilar de apenas 42 años, sobreviviente de cáncer, falleció de coronavirus.

“Su sangre se empezó a hacer coágulos y su vena donde le hacían diálisis se empezó a tapar”. 

Jennifer era su única hija y ahora solo le quedan recuerdos de su padre en su fiesta de quinceañera.

“Voy a hacer lo todo lo que pueda hacer para que esté muy orgulloso de mí”, dijo Jennifer.  

En San Diego no ha habido rincón sin muertes. En National City un grupo de jóvenes perdieron a su abuelo.

“Espero que los momentos que vivimos con él, los haya disfrutado”.

Don Rubén, vivió sus últimos momentos de vida en angustia. Debido al COVID-19, tenía dificultad para respirar a tal grado que le dio un ataque de pánico. A los pocos días murió tras ser hospitalizado.

Y la historia se seguía repitiendo y en algunos hogares el coronavirus golpeó doble.

“Mi mamá era una persona muy amorosa”, recordó Alex quien de la noche a la mañana perdió a su madre y a su única hermana. Ahora es el único que sobrevive en su familia, ya que su padre falleció hace años.

“Le tuvimos que llamar a la ambulancia para que viniera por ella”, dijo, agregando que fallecieron con días de diferencia.  

Gabriel Lira, padre de familia de 42 años, perdió la batalla contra el coronavirus después de varias semanas de lucha.

La familia de William, quien reside en Escondido, también fue marcada por el virus. Casi todos se contagiaron, recordando que el primer síntoma fue cuando perdieron el sentido del gusto.

“Estuvimos aislados en la casa como por unas tres o cuatro semanas”, dijo William. Todos se recuperaron, con la excepción de su padre Gabriel Lira, de 42 años. “Ahorita todavía se siente como un sueño, no se siente real”.

Noemí Navarro todavía no se resigna de haber perdido a su esposo Héctor.

“Yo todavía creo que va a volver, que esto es solo un mal sueño, una pesadilla”, dijo desconsolada agregando que el virus acabó completamente con todos sus órganos.

La familia de Chula Vista pierde al abuelo

La señora Elena no se pudo despedir de su sobrino Lalo.

Mientras Claudia Martínez, quien vive en Chula Vista sigue sin comprender la muerte de su padre Raúl Martínez: “Va a ser muy difícil seguir nuestras vidas sin mi papá”.

A Gilberto todavía le queda el vacío luego de perder a su tía de COVID-19. Mientras que Norlam perdió a su mejor amiga.

Estos son solo algunos de los nombres de las 3,400 personas en el condado de San Diego que han perdido la batalla contra el COVID-19. No son solo cifras, y sus rostros no solo quedarán en los corazones de sus seres queridos, son un duro recordatorio de lo que fue la pandemia en nuestra comunidad.

De acuerdo con un estudio de la Prensa Asociada el jueves en los Estados Unidos, una de cada cinco personas en Estados Unidos ha perdido a un ser querido.

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